Dirigir mejor empieza por entenderte
Coaching ejecutivo para directivos, managers y fundadores, con un psicólogo con treinta años de experiencia en la empresa, primero como consultor y luego como emprendedor. El objetivo es entender por qué diriges como diriges y, cuando sea necesario, hacerlo de otra manera. Sesiones individuales en Madrid o por videollamada.
Hacer de jefe y ser jefe
Casi toda la formación para directivos enseña a hacer. A planificar, a dar feedback, a llevar una reunión difícil. Sirve, pero no explica por qué alguien que sabe todo eso sigue reaccionando igual en el peor momento.
El coaching trabaja la otra mitad. Quién eres cuando diriges, qué te pasa por dentro delante de tu gente y por qué se repiten ciertas situaciones. Un directivo que entiende por qué reacciona como reacciona delante de su equipo decide con más calma y escucha mejor a su gente.
Con quién trabajo
- Directivos y miembros de comités de dirección.
- Managers que asumen la dirección de un nuevo equipo.
- Fundadores y socios de empresas en crecimiento.
- Profesionales ante un ascenso, una salida o una decisión difícil.
Pide una conversación previa
Treinta minutos, sin coste. Para escribirme basta con esto:
- Tu cargo y tu empresa.
- Qué está pasando, aunque sea en dos líneas.
- Cómo prefieres que te responda (teléfono, WhatsApp o email).
Cómo trabajo
- Las respuestas son tuyas
No soy experto en tu vida ni en tu empresa. Mi trabajo es hacer las preguntas que te ayudan a encontrar tus propias respuestas.
- La agenda la pones tú
Tú decides de qué hablamos en cada sesión. Yo te ayudo a ordenar los temas y a elegir por cuál empezar, y si veo que hay uno que evitas, te pregunto por él.
- Apoyo y exigencia
Te voy a escuchar con respeto y también a llevarte la contraria y confrontarte si hace falta. Un buen proceso tiene de las dos cosas.
- Tu vida también cuenta
Dormir mal, no hacer ejercicio o vivir con estrés influye en cómo diriges, igual que lo que pasa en casa. Si quieres, también hablamos de eso.
- Las emociones también cuentan
El miedo, la rabia o la culpa deciden más de lo que parece en una empresa. Se hablan con naturalidad y se aprende a manejarlos.
- Con los principios del libro
Trabajo con los veintidós principios de mi libro, que explican por qué la gente hace lo que hace, empezando por uno mismo.
Cómo es un proceso
- Una conversación previa
La primera conversación, sin coste, dura treinta minutos y la hacemos por videollamada. Nos sirve a los dos para ver si encajamos.
- Objetivos claros
En la primera sesión fijamos qué quieres conseguir y cómo sabremos que lo has logrado. Si es tu empresa la que financia el proceso, acordamos entre los tres qué información se comparte y qué no.
- Sesiones regulares
Una hora cada dos semanas, en persona o por videollamada. Entre sesiones puedes escribirme si lo necesitas.
- Revisión del avance
Cada tres meses revisaremos juntos qué ha cambiado y, si quieres, preguntaremos a las personas que trabajan contigo.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de un mentor o de un consultor?
Un mentor te cuenta lo que hizo él y un consultor te dice qué hacer. En coaching no te doy la solución, te ayudo a encontrar la tuya.
¿Puede pagarlo mi empresa?
Sí, es lo más habitual, y en ese caso la factura va a nombre de la empresa.
¿Qué información recibe mi empresa?
Tu empresa recibe solo la información que acordemos los tres al principio, que normalmente son los objetivos y cómo avanza el proceso. Todo lo que hablamos en las sesiones es confidencial.
¿Cuánto dura un proceso?
La duración depende de lo que quieras conseguir. Normalmente empezamos con seis meses y, al terminar, valoramos juntos si tiene sentido continuar.
¿En persona o por videollamada?
Las dos cosas. En persona en Madrid y por videollamada desde cualquier país.
¿En qué se diferencia el coaching de la terapia?
La terapia trata el sufrimiento psicológico, mientras que el coaching trabaja en objetivos profesionales con alguien que, en lo básico, está bien. Si durante el proceso surge algo que requiera terapia, te lo diré con claridad.
Empecemos por una conversación
Treinta minutos, sin coste y sin compromiso, para ver si encajamos.
