Para entenderte mejor y vivir con menos rigidez
Un psicólogo que ha estado del otro lado para entender por qué siempre se repite la misma historia y actuar en consecuencia. Terapia para adolescentes y adultos, en Pozuelo de Alarcón (Madrid) y online si las circunstancias no permiten la sesión presencial.
Cada persona con su propia historia
Trabajo con adolescentes y adultos. Los motivos por los que alguien decide acudir a consulta son muy variados. Hay quien lleva meses triste, quien tiene ansiedad y no consigue hacer vida normal, padres a los que la adolescencia de un hijo les ha convertido la casa en un campo de batalla, adolescentes que lo están pasando mal con los amigos, en clase o consigo mismos, y que no quieren contárselo a sus padres, personas que repiten la misma relación con distintas parejas, gente que ya no aguanta su trabajo, y muchas personas que vienen porque se les repite siempre la misma historia y no saben por qué.
Un diagnóstico puede servir para entender algo, pero en cuanto se convierte en identidad, en mi opinión empieza a estorbar. En consulta se trabaja con la persona, con su historia y con lo que le pasa, y no con la etiqueta que alguien le ha puesto.
Pide una primera cita
No hace falta que lo cuentes todo. Con esto basta:
- Qué te trae a consulta, aunque sea en dos líneas.
- Qué buscas (una primera cita, información sobre honorarios o disponibilidad).
- Cómo prefieres que te responda (teléfono, WhatsApp o email).
Escuchar, preguntar y señalar lo que chirría
Mi terapia se basa en la escucha. Escuchar lo que el paciente me cuenta, lo que encaja y lo que no encaja. Se pregunta, se señala, se ayuda a ordenar y, cuando hace falta, se confronta. Siempre con paciencia, porque la confianza se construye poco a poco, y sin confianza no hay terapia.
La ansiedad, la tristeza o el insomnio causan sufrimiento, pero rara vez son el problema de fondo. Detrás suele haber deseos, conflictos y una historia personal que los explican, y que muchas veces solo se entienden al contarlos en voz alta a un profesional.
Las sesiones son una conversación, sin consejos ni indicaciones sobre cómo hay que vivir. El trabajo consiste en entender por qué pasa lo que pasa y en tratar de contemplar, desde otro punto de vista, situaciones que se repiten, incluso algunas que se daban por superadas. Las decisiones, después, son de cada uno.
De una terapia se sale con aprendizajes y, sobre todo, con una forma distinta de entenderse y de enfrentarse a los problemas. Los objetivos suelen ser dos. Conocerse mejor y convertirse en una versión más flexible de uno mismo.
He estado ahí
El psiquiatra y psicoterapeuta Irvin Yalom decía que podía mostrarles el camino a sus pacientes porque él ya había estado ahí. A mí me pasa lo mismo. Tuve una adolescencia complicada y una carrera profesional con demasiado estrés, lo que me llevó a una depresión y a acudir a terapia durante años. Conozco el camino porque lo he recorrido.
Además, cuento con más de treinta años de experiencia en el mundo empresarial, primero como consultor y luego como emprendedor. La presión, las decisiones tomadas en soledad y los problemas de trabajo que no dejan dormir son un terreno conocido.
Atiendo en mi consulta de Somosaguas, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), y online cuando la distancia o las circunstancias no permiten asistir en persona. Las sesiones duran cincuenta minutos.

