Apúntate a la preventaPreventa

¿Cómo trata su equipo a una mujer muy capaz?

Cuanto más alto puntuaba una mujer en un test de inteligencia, menos ayuda decía recibir de su equipo. Con los hombres no ocurría lo mismo.

Pablo Navarro13 oct 20266 min de lectura
Compártelo
Una sala de reuniones con paredes de cristal esmerilado y varias personas sentadas alrededor de una mesa, que se ven como siluetas borrosas desde un pasillo a oscuras, en tonos gris pizarra, ilustración sobre las mujeres inteligentes en el trabajo y cómo las trata su equipo.

Llevas dos años en tu equipo y sueles ser quien encuentra primero la solución a un problema. Sin embargo, te enteras tarde del cambio de hora de una reunión porque nadie te avisa. La semana en que tienes demasiado trabajo, ningún compañero te ofrece ayuda. A veces tienes la sensación de que tus compañeros te dejan de lado y, un día, alguien te comenta que en el equipo te consideran «la difícil». Seis investigadores publicaron en 2026 un estudio sobre cómo tratan los compañeros de equipo a una mujer muy capaz.

Cuanto más alto puntuaba una mujer en un test de inteligencia, menos ayuda decía recibir de su equipo. También decía sufrir más maltrato sutil por parte de sus compañeros, por ejemplo, que no le pasaran cierta información. Además, sus compañeros la percibían como más hostil. Con los hombres no ocurría lo mismo que con las mujeres. En uno de los dos estudios, cuanto más alto puntuaba un hombre, más ayuda decía recibir.

Seis investigadores estudiaron qué trato recibe de su equipo una mujer muy capaz

La investigadora Nitya Chawla es profesora de la Escuela de Gestión de la University College London. Chawla y cinco colegas quisieron saber si ser muy capaz ayudaba o perjudicaba a una mujer en el trato diario con su equipo. Estudiaron la capacidad cognitiva, es decir, qué tan bien una persona aprende, razona, resuelve problemas y comprende ideas complejas.

Los autores partían de la teoría del rol social. Según esa teoría, la sociedad espera que las mujeres sean atentas con los demás, amables y dispuestas a ayudar. De los hombres se espera que sean decididos, independientes, competitivos y capaces. Los demás suelen desaprobar a quienes no cumplen con lo que se espera de ellos.

Algunos estudios recientes indicaban que ser muy competente podía favorecer a una mujer cuando era evaluada como líder. Chawla y sus colegas sospechaban que esa ventaja no se mantenía en el trato diario dentro de un equipo. Pensaban que los compañeros de una mujer muy capaz daban por hecho, sin darse cuenta, que era poco atenta con los demás, e incluso que era fría u hostil. Los psicólogos llaman a esta suposición el déficit comunal implícito. Con «comunal» se refieren a lo atenta que es una persona con los demás. Si los autores tenían razón, cuanto más capaz fuera una mujer, menos ayuda recibiría de su equipo y más maltrato sufriría por parte de sus compañeros.

En el primer estudio, las estudiantes que puntuaban más alto decían recibir menos ayuda de su equipo

En el primer estudio querían comprobar si la capacidad de una persona se relacionaba con el trato que recibía de su equipo. También querían saber si esa relación era distinta entre hombres y mujeres. Participaron cuatrocientos treinta y dos estudiantes universitarios de administración de empresas, en una universidad pública de Estados Unidos.

Cada estudiante formaba parte de un equipo pequeño durante un semestre. Su equipo realizaba un proyecto de consultoría para una organización de la zona. A las cuatro semanas de iniciado el semestre, cada estudiante realizó el test Wonderlic, una prueba habitual de capacidad cognitiva. Siete semanas después, puntuó a cada compañero de su equipo según lo hostil o enfadado que le pareciera. Unas semanas más tarde, indicó con qué frecuencia sus compañeros le habían ayudado, tanto con las tareas como con apoyo emocional. También indicó con qué frecuencia había sufrido maltrato sutil por parte de su equipo, por ejemplo, que no le pasaran información.

Cuanto más alto puntuaba una mujer en el test, más hostil la veían sus compañeros. Además, cuanto más alto puntuaba, más maltrato sutil y menos ayuda decía recibir, tanto en las tareas como en el apoyo emocional. En los hombres, la puntuación en el test no se relacionó con lo hostiles que los veían sus compañeros, ni con la ayuda que recibían, ni con el maltrato sutil. Es decir, en esos equipos, puntuar alto en el test solo se asociaba con un trato peor para las mujeres.

En una empresa de China, las mujeres que puntuaban más alto también decían recibir menos ayuda

En el segundo estudio querían comprobar si el resultado se repetía entre los trabajadores de una empresa. Participaron trescientos noventa y cuatro empleados a tiempo completo de una empresa financiera china, que trabajaban en equipos pequeños. Esa empresa exigía un test de capacidad cognitiva en sus procesos de selección, por lo que los investigadores contaban con la puntuación de cada empleado.

Cada empleado respondió un primer cuestionario. En él puntuó a cada compañero de su equipo según lo hostil que le parecía y lo atento que le parecía con los demás. Unas tres semanas después, respondió un segundo cuestionario. En este indicó con qué frecuencia había sufrido maltrato sutil por parte de sus compañeros y cuánta ayuda había recibido de ellos. Los investigadores dejaron esas semanas entre ambos cuestionarios para comprobar si la opinión que los compañeros tenían de cada persona al principio influía después en cómo la trataban.

En las mujeres se repitió el resultado del primer estudio. Cuanto más alto puntuaba una mujer en el test, más hostil y menos atenta con los demás la veían sus compañeros. Además, cuanto más alto puntuaba, más maltrato sutil y menos ayuda decía recibir, tanto en el trabajo como en lo personal. En los hombres ocurrió lo contrario. Cuanto más alto puntuaba un hombre, menos hostil lo veían sus compañeros. Además, decía recibir menos maltrato sutil y más ayuda.

En el segundo estudio, los compañeros veían a las mujeres con mayor capacidad menos atentas y más hostiles

En el segundo estudio, las mujeres que puntuaban más alto presentaban una doble desventaja. Sus compañeros las veían menos atentas con los demás y, simultáneamente, más hostiles. La relación entre la capacidad de una mujer y un trato peor se observó en ambos estudios, que sumaban más de ochocientas personas en ciento cuarenta equipos.

La nota de prensa de la universidad de Chawla explica este resultado por las expectativas y los estereotipos de siempre sobre cómo deben comportarse en el trabajo los hombres y las mujeres. En un hombre, la capacidad refuerza la buena opinión de sus compañeros. En una mujer, en cambio, la capacidad puede parecer contraria a la expectativa de que sea cálida y colaboradora. Según esa nota de prensa, estas opiniones sesgadas influyen posteriormente en cómo se trata a cada persona. Este fenómeno es una forma de sesgo de género en el trabajo.

Nitya Chawla, en la nota de prensa de su universidad, dijo: «Solemos pensar que la inteligencia es, sin matices, una cualidad positiva en el trabajo». Según ella, sus resultados indican que no siempre es así.

Estos estudios no demuestran que la capacidad de una mujer cause el peor trato

Ninguno de los dos estudios fue un experimento, ya que los investigadores midieron lo que ocurría en los equipos sin modificar nada. Por eso muestran una relación entre la capacidad de una mujer y el trato que recibía, pero no demuestran que una cause la otra.

Los autores también señalan que los grupos de participantes no eran muy grandes. Tanto los estudiantes de esa universidad como los empleados de esa empresa habían pasado una selección que evaluaba su capacidad. Por eso, sus puntuaciones en el test se parecían más entre sí que las de la población general, y en esta última la relación podría ser más fuerte o más débil.

Qué tiene que ver esto contigo

Fíjate si te llega la misma ayuda que a tus compañeros y la misma información, por ejemplo, sobre los cambios que se deciden en una reunión. Si diriges un equipo, comprueba que la ayuda y la información lleguen a todos por igual. Los autores recomiendan a las empresas que todos tengan las mismas oportunidades para colaborar.

---

Por qué te pasa lo que te pasa.

Este contenido tiene una finalidad divulgativa y no sustituye la valoración de un profesional. Si estás pasando por un mal momento, pedir ayuda es un buen primer paso: habla con un profesional de la salud mental. Si además estás en una situación de urgencia o riesgo, contacta con los servicios de emergencia de tu país.

¿Te ha hecho pensar en algo?

Escríbeme
Compártelo

Cada jueves, estudios y novedades de psicología

Si te ha servido este artículo, el jueves te llega el siguiente por correo.

Sigue leyendo

Longevidad15 oct 2026¿Qué sienten los abuelos cuando están con sus nietos?Con sus nietos, los abuelos se sentían más queridos y más orgullosos que en el resto de sus ratos del día. También usaban más palabras positivas al hablar.
Valores14 oct 2026¿Cómo afectan las redes sociales a los valores de las personas?Tres investigadores estudiaron cómo afectan las redes sociales a los valores, es decir, a lo que cada persona considera importante en su vida.
Memoria8 oct 2026¿Aprender a tocar un instrumento musical a los setenta ayuda a la memoria?Unos investigadores compararon la memoria de unos jubilados que seguían tocando un instrumento con la de otros que lo habían dejado de hacer.
Escríbeme

Te leo yo

Te contesto en un plazo máximo de dos días laborables.