Apúntate a la preventaPreventa

Tu cerebro divide el día en capítulos

No recuerdas el día entero, sino unos cuantos momentos sueltos. Guardamos la experiencia en capítulos, y recordamos sobre todo aquello a lo que prestamos atención

Pablo Navarro30 jun 20263 min de lectura
Compártelo
Un libro abierto cuyas páginas se deshacen en fragmentos que vuelan sobre fondo oscuro, metáfora de cómo tu cerebro divide el día en capítulos.

Piensa un momento sobre cómo recuerdas el día de ayer. No te viene a la cabeza como una grabación continua, minuto a minuto, sino como unas cuantas escenas sueltas con un principio y un final más o menos claros ¿puede ser? Llegaste al trabajo, tuviste una reunión, comiste con alguien, volviste a casa. Tu mente no guarda el día entero, sino una colección de capítulos.

La mente trocea la experiencia en eventos

A esta forma de organizar el tiempo los psicólogos la llaman segmentación de eventos, y consiste en que el cerebro va partiendo el flujo continuo de la experiencia en trozos con sentido, igual que un libro se divide en capítulos. Entre un capítulo y otro hay lo que se llama un límite de evento, un pequeño corte que notamos cuando algo cambia, cuando cambia el lugar, cambia la gente o cambia lo que estamos haciendo.

Esos cortes no son un detalle menor, porque influyen en lo que recordamos. Tendemos a fijar mejor lo que ocurre justo en los principios y los finales, y a difuminar lo que queda en medio. Seguro que alguna vez has entrado en una habitación y, al llegar, no recordabas a qué ibas. Una de las explicaciones es precisamente esta, ya que cruzar una puerta marca un límite de evento, el cerebro cierra el capítulo anterior y con él se va parte de lo que llevabas en la cabeza.

El experimento de Columbia

Durante mucho tiempo se pensó que esos cortes los marcaba sobre todo lo que pasa fuera de nuestra mente, los cambios del propio mundo. Alexandra De Soares y Christopher Baldassano, de la Universidad de Columbia, quisieron comprobar si también dependen de algo interno, de hacia dónde dirigimos la atención. Publicaron su trabajo en 2024 en la revista Current Biology.

Para ponerlo a prueba crearon dieciséis historias en audio, y cada una mezclaba dos tramas a la vez. Por un lado, un guion de lugar, que podía ser un restaurante, un aeropuerto, un supermercado o un aula. Por otro, un guion social, como una ruptura, una pedida de mano, un acuerdo de negocios o un flechazo. Lo ingenioso es que los cortes de las dos tramas estaban colocados en momentos distintos del relato, de modo que el "capítulo nuevo" del lugar no coincidía con el giro de la historia social. La gente escuchaba esas historias, unos dentro de un escáner de resonancia y otros en un estudio online, y a algunos se les pedía de antemano que se fijaran en una de las dos tramas.

Lo que cambia según a qué prestas atención

El resultado fue que cuando a una persona se le pedía atender al hilo del lugar, sus cortes se movían para coincidir con los cambios de lugar, en vez de con los giros de la historia social. Y no era solo una impresión suya, porque en el escáner los límites de una zona del cerebro, la corteza prefrontal medial, se desplazaban igual. Además, según a qué trama hubieran atendido, después recordaban detalles distintos de la misma historia.

Dicho de otra forma, los capítulos no están inspirados solo en lo que ocurre delante de ti, sino también en lo que decides prestar atención. Dos personas que viven exactamente la misma escena pueden trocearla de manera distinta, y acabar guardando recuerdos distintos, según dónde tuvieran puesto el foco.

Qué tiene que ver esto contigo

Esto explica un par de cosas que seguramente te han pasado. Por un lado, por qué el tiempo a veces vuela y a veces se hace eterno. Un día lleno de cambios, con capítulos cortos y variados, se recuerda después como más largo y lleno, mientras que las semanas en las que todo se parece se comprimen en casi nada. Por otro, por qué de un viaje recuerdas sobre todo el primer día y el último, que son los bordes del capítulo.

Este estudio también te puede dejar algo práctico. Si quieres que un momento se te fije en la memoria, ayuda convertirlo en un capítulo aparte, hacer algo que lo separe de la rutina, y estar de verdad presente mientras ocurre. Lo que no atiendes difícilmente llega a entrar en tu recuerdo. Buena parte de lo que recordamos de nuestra vida no es lo que más nos pasó, sino aquello a lo que prestamos atención.

Por qué te pasa lo que te pasa.

Este contenido tiene una finalidad divulgativa y no sustituye la valoración de un profesional. Si estás pasando por un mal momento, pedir ayuda es un buen primer paso: habla con un profesional de la salud mental. Si además estás en una situación de urgencia o riesgo, contacta con los servicios de emergencia de tu país.

¿Te ha hecho pensar en algo?

Escríbeme
Compártelo

Cada jueves, estudios y novedades de psicología

Si te ha servido este artículo, el jueves te llega el siguiente por correo.

Sigue leyendo

Cerebro y neurociencia10 sep 2026Qué es la indefensión aprendida y por qué la explicaron malDejar de intentar cambiar una situación negativa se denomina indefensión aprendida. En 2016 sus dos autores revisaron el concepto
Cerebro y neurociencia20 ago 2026Los perros distinguen el miedo de la tristezaDoce perros metidos en un escáner miraron caras humanas, y su cerebro respondió de forma distinta ante una cara con miedo y ante una cara triste
Cerebro y neurociencia12 ago 2026El cortisol empeora tu sentido de la orientaciónA un grupo de voluntarios se les administró cortisol y se orientaron peor. Además, cambió la señal de las neuronas que te sitúan en el espacio.
Escríbeme

Te leo yo

Te contesto en un plazo máximo de dos días laborables.