¿Ganar más dinero te cambia la personalidad?
Las personas a las que les subía el sueldo se volvían, en los años siguientes, un poco más responsables y tranquilas, y algo menos sociables.

Te ascienden en el trabajo y empiezas a ganar mucho más que antes. Con el tiempo, los problemas del trabajo te estresan menos que antes, pero también tienes menos ganas de conocer gente nueva. Ocho investigadores reunieron once estudios con más de ciento treinta mil personas para saber si el dinero cambia a las personas y si la personalidad cambia lo que ganan.
Las personas a las que les subía el sueldo se volvían, en los años siguientes, un poco más responsables y tranquilas, y algo menos sociables y amables. También ocurrió al revés. Las personas que se volvían más responsables y más tranquilas ganaban algo más después.
Los investigadores querían saber si el trabajo cambia la personalidad
Los investigadores Wen-Dong Li y Kaili Yu publicaron en 2026, junto con seis colegas, un análisis en la revista Psychological Bulletin. Li y Yu trabajan en la escuela de negocios de la Universidad China de Hong Kong. Según los autores, mucha gente, también entre los científicos, piensa que la personalidad es fija y determina hasta dónde llega cada uno en su trabajo. Ellos querían comprobar si el trabajo también cambiaba la personalidad.
Los investigadores compararon a cada persona consigo misma
Los once estudios eran encuestas realizadas en Estados Unidos, Alemania, Países Bajos, Noruega y Australia que seguían a las mismas personas durante años. Entre todos sumaban unas ciento treinta y cuatro mil personas con trabajo. Cada estudio había preguntado a sus participantes entre tres y dieciocho veces, a lo largo de un periodo de entre cuatro y veinte años.
En cada ocasión, los participantes dijeron cuánto habían ganado con su trabajo antes de impuestos. También respondieron a un cuestionario sobre cinco rasgos principales de su personalidad. La responsabilidad es lo constante y cumplidor que es alguien. La estabilidad emocional es la capacidad de manejar bien el estrés. La extraversión es la disposición a estar con la gente y a conocer a personas nuevas. La amabilidad es la calidez hacia los demás. El quinto rasgo, la apertura a la experiencia, no se correlacionó con los cambios en los ingresos.
Los investigadores compararon a cada persona consigo misma. Por ejemplo, si a alguien le subía el sueldo, comprobaban si en las encuestas posteriores había cambiado su personalidad. Simultáneamente, comprobaban si un cambio en la personalidad iba seguido de un cambio en lo que esa persona ganaba.
Una subida de sueldo fue de la mano de más responsabilidad y más estabilidad emocional
Las personas a las que les subía el sueldo se volvían, después, más responsables y emocionalmente más estables. También se volvían algo menos extravertidas y menos amables.
Al revés ocurrió algo parecido. Las personas que se volvían más responsables o más estables emocionalmente ganaban más después, y las que se volvían más extravertidas ganaban algo menos después.
Los cambios eran mayores algo más de un año después de la subida de ingresos y luego se fueron reduciendo. A los diez años, los cambios eran unas doce veces menores que al cabo de un año.
Todos estos cambios fueron pequeños. El mayor fue el de la responsabilidad. El cambio en la estabilidad emocional fue la mitad que el de la responsabilidad, y los cambios en la extraversión y la amabilidad fueron unas seis veces menores.
La edad y el sexo cambiaron en parte los resultados
En cada estudio, las personas de mayor edad rondaban los sesenta y pocos años, y las más jóvenes, los treinta y cinco. En las de mayor edad, un aumento de ingresos fue de la mano de un aumento de la estabilidad emocional, y ese aumento fue mayor que en las jóvenes. La amabilidad, en cambio, bajaba en las jóvenes y subía en las de mayor edad.
Hombres y mujeres apenas se diferenciaron, salvo en la estabilidad emocional. En las mujeres, un aumento de ingresos estuvo acompañado de un aumento de la estabilidad emocional, y ese aumento fue mayor que en los hombres. Ganar estabilidad emocional, en cambio, les supuso a ellas un aumento de ingresos menor que a ellos. Los autores proponen como causas probables la discriminación contra las mujeres en el ámbito laboral y los estereotipos asociados a ellas.
Los autores relacionan estos cambios con las responsabilidades del trabajo
Según los autores, una persona madura cuando cumple con éxito las exigencias de su trabajo, y un sueldo más alto es una señal de ese éxito. Por eso aumentarían la responsabilidad y la estabilidad emocional. La bajada de la amabilidad encaja, según ellos, con otros estudios en los que las personas con más poder se ponían menos en el lugar de los demás.
Este estudio no puede demostrar que el sueldo cambie la personalidad
Los autores advierten que no pueden determinar si el dinero causa estos cambios. Comprobaron que la edad no los explicaba, pero otros factores podrían explicarlos.
Además, once estudios son pocos para un análisis de este tipo. Todos venían de países ricos, en concreto de Europa, Estados Unidos y Australia. Los autores no saben si los resultados se replicarían en otros países. La personalidad, por último, se midió por lo que cada persona decía de sí misma.
Qué tiene que ver esto contigo
Si has empezado a ganar más, puedes fijarte en si te has vuelto más constante o menos sociable que antes. En este estudio, esos cambios eran pequeños y alcanzaban su punto máximo algo más de un año después de la subida.
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